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Cómo funciona
Sumas lo que debes en tarjetas, líneas de crédito, avances y créditos de consumo, y pides un crédito de consumo nuevo por ese total. Con ese crédito se pagan las deudas viejas. Según el banco, les paga directo a tus acreedores o te deposita el dinero para que pagues tú.
Al final quedas con una sola cuota, una sola fecha de pago y una sola tasa. La cuota suele bajar por dos razones:
- Las tarjetas y líneas de crédito suelen tener tasas más altas que un crédito de consumo.
- El plazo se alarga. Y ahí está la trampa: a más plazo, la cuota baja, pero pagas más intereses en total.
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Cuándo conviene
Consolidar suele tener sentido si se cumplen varias de estas condiciones:
- Estás al día o con atrasos cortos. Un banco tiene que aprobarte, y una morosidad es de las primeras causas de rechazo.
- La CAE del crédito nuevo es más baja que la de lo que pagas hoy, sobre todo en tarjetas y líneas.
- El costo total del crédito nuevo es razonable comparado con lo que pagarías si siguieras como estás.
- Vas a cerrar las tarjetas y líneas que se pagaron, o al menos bajarles el cupo.
- La nueva cuota calza con tu renta y te deja margen para imprevistos.
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Cuándo no conviene
- Si solo baja la cuota porque sube el plazo. Pasar deudas cortas a un crédito largo puede hacer que termines pagando bastante más.
- Si vuelves a usar las tarjetas. Es el error más común: quedas con el crédito nuevo y con las deudas viejas de vuelta.
- Si te aprueban menos de lo que debes. Quedas con una cuota nueva y además con parte de las deudas antiguas. Si pasa, parte por pagar las más caras.
- Si aun juntando todo la cuota no te alcanza, o ya tienes varias deudas vencidas hace meses. Ahí consolidar no resuelve el problema y te conviene mirar la renegociación ante la Superir, que no depende de que un banco te apruebe.
Al evaluar una consolidación, lo primero que mirábamos era si la carga financiera bajaba de verdad o si solo cambiaba de lugar. Cuando la persona venía con las tarjetas pagadas y cerradas en la solicitud, el caso se leía muy distinto que cuando los cupos quedaban abiertos.
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Los costos que tienes que sumar
La cuota no es el único costo. Antes de firmar, suma:
- Impuesto de timbres y estampillas. Según el SII, grava los documentos de crédito con una tasa por cada mes de plazo, con un tope de 0,8% del monto.
- Seguros. Pregunta cuáles son obligatorios. Según el SERNAC, los productos asociados al crédito se ofrecen, pero tú decides si los aceptas, y deben ir en un contrato aparte.
- Notaría u otros gastos operacionales que informe el banco.
- Comisión de prepago de los créditos de consumo que vas a cerrar antes de tiempo. Según la CMF, en créditos no reajustables equivale como máximo a un mes de intereses sobre lo que prepagas, y en los reajustables, a un mes y medio. Pide a cada acreedor un certificado de prepago: detalla capital, intereses y comisión.
La CAE ya incluye la tasa, los gastos y los seguros asociados al crédito nuevo, así que sirve para comparar ofertas entre sí. Si no la conoces, revisa qué es la CAE y cómo comparar créditos.
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Cómo calcular si te conviene
- Haz tu lista. Descarga tu informe de deudas de la CMF (gratis con ClaveÚnica) y completa con tus estados de cuenta: acreedor, saldo, cuota, tasa o CAE y cuántas cuotas te quedan.
- Calcula lo que te falta pagar hoy. Multiplica cada cuota por las cuotas que quedan y suma. En tarjetas y líneas, usa el pago que realmente haces cada mes.
- Pide simulaciones por escrito del crédito nuevo en al menos dos instituciones, con el monto que cubre todo y el plazo más corto que tu renta soporte.
- Compara el costo total del crédito nuevo, más las comisiones de prepago, contra lo que te faltaba pagar. Si el total nuevo es mayor, lo único que ganas es alivio mensual: decide si ese alivio vale la diferencia.
- Revisa la tasa máxima convencional vigente en cmfchile.cl. Ningún crédito puede cobrar sobre ella, y cambia cada mes.
Si el cálculo te muestra que consolidar sí conviene, postula con los números ordenados: demuestra que la cuota nueva reemplaza a las actuales y que tu carga baja en vez de subir. Es lo que hacemos en consolidación de deudas.
Fuentes
- CMF Educa: Crédito de consumo y CAE
- CMF Educa: Normas que regulan el prepago de créditos
- CMF Educa: Qué se paga al hacer un prepago
- CMF: Conoce tu deuda
- SII: Impuesto de timbres y estampillas en operaciones de crédito
- SERNAC: Seguros generales
- Superir: Procedimiento Concursal de Renegociación de la Persona Deudora
Esta guía es informativa y no reemplaza la evaluación de tu caso. Los requisitos y condiciones los fija cada institución y pueden cambiar.
